Capítulo 77: Esposo arrepentido.
Los cálidos rayos del sol ingresaban por las largas ventanas de la habitación, sobre la cama de sábanas blancas, acostada y profundamente dormida, yacía esa hermosa mujer pelirroja.
Luciendo aún su bata negra de seda mal enrollada hasta su cintura por su movimientos al dormir, dejaba su tanga negra expuesta; su cabellera esparcida a su alrededor resaltaba sobre el blanco de las sábanas.
Aferrada a una almohada, Emily abrió lentamente los ojos.
La soledad y el silencio de la habitación la