Capítulo 52: La promesa de una mujer enamorada.
¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!
Franklin, desde el interior de la habitación, escuchó los golpes que daba con fuerza Emily. Se detuvo en seco y volteó a ver con el ceño fruncido.
¡No estaba de humor para lidiar con ello!
Se dirigió al minibar de la oficina y tomó una botella, sirviéndose una copa. Tomándola de golpe, sirvió otra más.
¡Había mandado la m@ldita invitación por cortesía! ¡No tenía exactamente una buena relación con los Howard!
Sí, Jameson Howard una vez fue su mejor amigo. Pero eso era tie