FIFTY SEVEN

MAYO

Abrí los ojos lentamente, sintiendo el calor del aliento de alguien sobre mí. Olía a menta. De esas que se usan para pasta de dientes. Cuando mi visión se aclaró, vi a Edmond inclinado sobre mí, con un destello de emoción en los ojos. Me tomó un momento recobrar el sentido e incorporarme.

“Está bien… ¿Qué pasa?”

—Buenos días, dormilón —saludó Edmond con una sonrisa pícara—. Tengo una sorpresa para ti.

Mi mente, aturdida por el sueño, intentó recuperar el conocimiento mientras preguntaba: "
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP