EDMOND
Ver cómo la vida volvía a los ojos y al alma de May me llenaba de alegría a medida que se acercaba la cuenta regresiva para la inauguración de Ivy Estates. Rió más. Había vuelto a ser ella misma. Despreocupada y con sus costumbres.
Entonces llegó el día D. Me sentí como en el baile de graduación otra vez. Solo que esta vez sí me importaba y tenía una cita que me gustaba. Mirándome al espejo, me fijé en el traje que May me había comprado. Era sencillo pero elegante. Tenía buen ojo. Me aju