Después de que Valentina se fue, el ambiente en el jardín se volvió extrañamente tenso.
En el quiosco, Santiago, envuelto en una bata de baño, limpiaba su cabello mojado con un semblante sombrío, ignorando por completo la presencia de Alonso frente a él.
—Ha pasado mucho tiempo, nunca imaginé que nuestro próximo encuentro sería en estas circunstancias, —dijo Alonso, rompiendo el silencio entre ellos.
Ambos eran figuras prominentes de Guadalajara, pero desde aquel incidente de hacía tres años, pa