—Así que esos cien millones de dólares de regalo, ¡tienes que aportarlo tú!
La voz de Marc era firme, sin dejar espacio para dudas.
Valentina parecía haber escuchado el chiste más grande del mundo.
—¿Aitana está cumpliendo con ese compromiso matrimonial por mí?
Era increíble para Valentina creer en esta distorsión de la realidad, si no lo hubiera escuchado con sus propios oídos.
Sin embargo, esas palabras salieron, claras y directas, de la boca de su padre...
¡Cuando en realidad ella fue la trai