Gracias al apoyo de Valentina, Mónica logró entrar a la Universidad de Coralia. Mientras estudiaba, trabajaba en un restaurante de lujo, donde veía a personas adineradas a diario, pero un pequeño error de su parte podía desencadenar en reprimendas. Se había acostumbrado a ser extremadamente cautelosa. El claxon de ese coche de lujo activó su instinto de humildad.
—Lo siento… —Mónica bajó la cabeza, disculpándose repetidamente. No podía permitirse provocar a la gente poderosa de Coralia y mucho m