—¡El tercer piso!
El acceso al tercer piso estaba bloqueado. Alonso había intentado obtener acceso, pero el personal le dijo que el tercer piso era donde Daniel guardaba objetos importantes y que estaba cerrado al público.
Santiago no perdió tiempo y se dirigió rápidamente al tercer piso.
Cada pasillo del tercer piso tenía cerraduras electrónicas avanzadas.
El salón de exposiciones era propiedad privada de Daniel.
Santiago miró a Rafael, y con una sola mirada, Rafael entendió lo que debía hacer.