Santiago se sentía algo desanimado.
La mujer a su lado miraba fijamente el escenario, ¡sin darle ni una mirada de reojo!
¿Acaso no era más atractivo que la actuación en el escenario?
—Ejem… ejem… —Santiago carraspeó suavemente, como buscando atención.
Sin embargo, su gesto no captó la atención de Valentina, sino que atrajo la mirada de otra persona.
Las miradas de ambos se encontraron…
En los rostros de Alonso y Santiago, simultáneamente, se reflejó un brillo inusual.
Quizás por la luz tenue de