Y ese hombre… desde el principio hasta el final, Antonio no logró ver el rostro del hombre, sólo su silueta de espaldas, que le recordaba a alguien que había visto al salir de la Villa Valenzuela.
Aitana había mencionado que Valentina se había casado.
¿Sería él el esposo de Valentina?
La imagen del hombre agachándose para cargarla y alejarse con ella vino a su mente, mostrando su amor mutuo.
De repente, Antonio se sintió oprimido, incluso reacio a prestar atención a Aitana, y se dirigió hacia el