Aitana sintió un rechazo instintivo.
En el momento en que Lucía agarró su muñeca, Aitana reaccionó como si hubiera recibido una descarga eléctrica, soltando bruscamente la mano de Lucía.
—¿Aitana?
Esta reacción solo sirvió para aumentar las sospechas de Lucía.
Aitana se mordió el labio, ya no podía preocuparse por las apariencias, temerosa de que Lucía descubriera algo, corrió escaleras arriba.
Al volver a su habitación, Aitana tomó otro baño.
Usó corrector para cubrir las marcas en su cuerpo, a