Valentina frunció el ceño, claramente molesta y sin intención de prestarle atención.
—Valen… —Su voz sonó más suave esta vez.
Valentina giró la cabeza hacia otro lado, su postura dejaba claro su desdén.
—Valen… —La voz contenía un tono de súplica, y Valentina pudo notarlo.
¿Pero qué significaba eso? ¿Creía que con hacer pucheros ella dejaría de estar enojada? Sabía muy bien que no le gustaba Aitana y aún así había dicho que se mantuviera alejada para facilitar su encuentro con ella, ¿verdad?
—Va