Diego frunció el ceño por un momento, y no solo él, Silvana también mostró una expresión de sorpresa. Sin embargo, rápidamente recordaron el diagnóstico del médico: aparte de algunos rasguños, su cuerpo estaba bien, pero había recibido un golpe en la cabeza, lo que podría haber causado una confusión en su memoria... Parecía que no era solo confusión, sino una pérdida de memoria completa.
Diego esbozó una leve sonrisa.
—Te llamas Valentina Lancaster.
¿Valentina Lancaster?
—¿Y tú quién eres?
Pregu