No solo eso, sino que también podría hacer que don Raúl destruyera las Joyas Starlight de Valentina. Al pensar en esto, Aitana se llenó de emoción. Después de calmar a Marc con unas pocas palabras, Aitana colgó el teléfono y salió del baño, escuchando los ruidos festivos de la fiesta.
Poco después, escuchó la voz de Alonso:
—Abuelo, ve a descansar a tu habitación, yo me ocuparé de Valen.
—Estoy viejo, y este cuerpo ya no es lo que era... Alonso, siempre he sentido que Valen es como tu tía, debes