Valentina regresó a la Villa Valenzuela. Habían abandonado el baile antes de lo previsto y, al llegar a la Villa, don Raúl todavía no se había retirado a descansar. Al ver a Valentina envuelta en una toalla y con el abrigo de Alonso sobre sus hombros, su cabello aún goteando, don Raúl se acercó para recibirla.
—Valen, ¿qué ha pasado? ¿Cómo acabaste así? —preguntó don Raúl, justo cuando Valentina estornudó.
La expresión de don Raúl se tornó aún más preocupada y ordenó a Federico que preparase un