Una vez dispersada la multitud, él finalmente pudo contemplar el perfil de Valentina. Había planeado buscarla al mediodía, pero, para su sorpresa, ella se había adelantado.
Vestía un largo vestido lila, su cabello caía sobre los hombros, y mantenía las manos cruzadas frente a su pecho, luciendo tan triunfante y despectiva que apenas lanzó una mirada a Noah antes de girarse bruscamente. Santiago, con una sonrisa apenas perceptible en su rostro, se giró instintivamente para ocultarse.
Al asegurars