Al entrar a la casa, Valentina ya sabía que la habían convocado para atacarla en conjunto. Podía someterse o contraatacar.
Optó por lo segundo, y si iba a hacerlo, no pensaba tener piedad. Su descarga inesperada dejó a todos con la cara verde de ira.
Noah fue el primero en estallar:
—Valentina, ¿a quién llamas desecho?
Alicia, apretando los puños con frustración, tiró discretamente de la manga de Marc:
—Marc, mírala, ¡cómo se atreve a hablar así de Aitana! Aitana está arriba, todavía recuperándo