Valentina acababa de cambiarse de ropa y, al salir, se sorprendió ante el semblante sombrío de su esposo de un matrimonio relámpago.
—¿Qué?
«¿Quién lo ha molestado? ¡Si hace un momento estaba bien!»
¿Era su imaginación, o detectaba un deje de celos en su tono?
Santiago observaba a Valentina.
—La persona que vas a invitar, ¿quién es?
—Ah, se me olvidó mencionarlo. Es el señor Alonso Valenzuela, de Grupo Valenzuela de Guadalajara. Luego te lo presentaré, ¡él también está ansioso por conocerte!
Val