Enzo tomó su vaso de café antes, evitando con eso decir algo que fuera ofensivo y que diera a entender que se encontraba en esos momentos no solo enfadado sino celoso de lo cercanos que habían sido su padre y su prometido.
—Dime, ¿qué se quedaron haciendo?— le preguntó Geraldine a su hijastro.
—Jugando ajedrez — mencionó sin poder evitar su enojo en ese momento.
—Disculpen, ya estoy aquí — se disculpó la organizadora de eventos que habían contratado, pese a que se veía como una de las Olsen en