—Antes sí odiaba que Enzo fuera diferente, pero era algo más por lo que diría la gente. Sentía que había fallado en algo, que tal vez debí haber estado más con él, o haberlo tratado con más mano dura. Un sin fin de preguntas saltaron a mi mente, hasta que de pronto Geraldine me dijo algo que aunque no era su intención ayudarme, me hizo entender que si realmente amaba a mi hijo debía de amarlo tal cual era. Que no era mi vida, sino la suya.
—Así que Geraldine te hizo entender que si amabas a tu