179.Boda doble.
—Y si mi hijo te vuelve a hacer llorar, avísame como su padre, es mi deber tirar de sus orejas y hacerle enderezar el camino.
— Lo mismo te digo, si ese Enzo se atreve a hacerte daño, yo misma pienso estrangularlo.
Justo en ese momento el sonido de las campanas empezó a escucharse, indicando que el carruaje estaba cerca
Se movieron con el carruaje en dirección al jardín central de la mansión, el más bonito donde todo estaba preparado ya para recibir a la novia y al otro novio.
Cuando el carruaj