178.Nunca lo dudé.
— ¿Tú crees?— ella ya no pudo contenerse más y estrechó a su suegra entre sus brazos abrazándola, sabía que ella no era del todo dada a esas demostraciones de afecto, pero ese era un día especial — Él no debe estar celoso porque no hay nadie más para mí.
Se giró para mirarse al espejo y suspiró, ella se veía hermosa, pero tan de cuento de hadas, aunque debía admitir que le gustaba mucho.
—¿No consideras que sea exagerado?
—¡Exagerado!— negó la mujer moviendo sus manos — para nada, además te mer