Lo único que le hacía falta, era algo que podría conseguir de manera rápida. Se alejó de la escena feliz, dejando de lado su escondite, dirigiéndose a la habitación que pronto tendría que desalojar y llamando por primera vez después de muchos días al abogado de su padre.
—Eleonor ¿Eres tú, te encuentras bien?— fue lo primero que le preguntó el abogado de su padre una vez cogió su llamada —Ha pasado mucho desde la última llamada.
—Sí, solo que no sé qué había pasado, que no tenía ningún tipo de