«Si me preguntaran, ¿qué es lo que haría que me aferrara a esta vida? Mi respuesta sin dudarlo sería tu sonrisa, porque no hay nada en este mundo que me haga aferrarme tanto a la vida como tu sonrisa, Esa sonrisa que no solo me enamora, sino que hace a mi mundo brillar.
Por ti encontraría la manera de volver una y mil veces a la vida. Por ti lucharía contra la muerte, vida y reencarnaría mil y una veces, Solo por el privilegio de volverte a amar y de hacerte sonreír.»
—¡No!— el grito que surgió