Jareth sonrió a Claire y llevó sus dos manos hasta su rostro tapándose los ojos.
—Ahora si pueden entrar.
El interior de la habitación había cambiado casi en su totalidad, ya que la cama parecía más grande todavía, tal vez la habían cambiado, pero aquello no era lo que más destacaba, sino una estructura hecha con sábanas sobre la cama.
Si sus hijos habían montado una enorme tienda de campaña con sábanas sobre su cama.
—Ahora pueden abrir los ojos — mencionó Henry, feliz de lo que ellos dos habí