Doble preocupación.
En casa de Don Cheto, ya todos se encontraban durmiendo, hasta que se escuchó una ráfaga de disparos que despertó bruscamente a Tamara, quien se puso de pie inmediatamente y corrió a la habitación de Paola.
— ¡Paola! ¡Hey Paola, despierta!— Agitaba sus hombros con desespero.
— ¿Qué pasa mamá? mira la hora que es, déjame dormir por favor.
— ¡Acabo de escuchar muchos balazos cerca de aquí, yo no puedo domir así!
Paola, al escuchar esto inmediatamente se puso de pie, y corrió a asomarse a la venta