**CAMILA**
Abro la puerta de mi apartamento y el silencio me recibe como un golpe seco. Cierro detrás de mí sin encender las luces, dejo caer el bolso en cualquier rincón y me quedo un instante apoyada contra la puerta, sintiendo cómo mis piernas apenas me sostienen. El eco de mis propias palabras todavía resuena en mi cabeza… mi confesión a Henry.
Vi en sus ojos cómo se quebraba algo. Esa mirada me perseguirá por mucho tiempo. Henry no la merecía. No merecía que yo lo hiriera cuando lo único q