397. Mi plan
Tarik
Observaba todo desde un lado del salón.
Las luces doradas se reflejaban en los cristales. Las risas resonaban, copas tintineaban. Pero nada de eso me interesaba.
Mi mirada estaba fija en ellos.
En el centro de la pista, Kiara daba vueltas en sus brazos.
Jason Malik.
El bastardo perdido. El perro callejero que se atrevía a creerse digno.
Esa sonrisa satisfecha en su rostro me hacía querer arrancarle cada diente uno por uno.
Mi madre estaba a mi lado, con la mandíbula apretada, la boca torc