304. Mike
Juliana
El día apenas había comenzado y yo ya tenía la cabeza a mil.
Pasé la noche entera sin poder dormir bien.
La culpa era de ese maldito entrenamiento.
Ver a Pierre de nuevo. Fingir que nada pasó. Fingir que no dolió.
Suspiré, ajustando la banda en mi cabello y saliendo hacia el campo de entrenamiento. Los primeros rayos de sol aún cortaban el cielo cuando entré en el pasillo lateral de la mansión.
La visión de él llegó primero.
Mi cuerpo se puso rígido por instinto, los pasos dudaron. Pierre...
Pero en el siguiente instante, el olor que me llegó no era el de él.
Era otro. Familiar. Acogedor.
Mike.
Una sonrisa se escapó antes de que pudiera controlarlo.
Me relajé.
Antes de que siquiera dijera algo, él apareció en el pasillo con esa sonrisa de siempre, los brazos abiertos como si acabara de volver de un largo viaje.
"¡Mi princesa de los campos de batalla!" bromeó.
Corrí hacia él sin pensar, lanzándome a su abrazo. Mike siempre fue así. Irresistible en su manera despreocupada y prot