285. Mi perdición
Kiara
El viento soplaba suavemente en la cima del tanque de agua, como si el mundo se hubiera olvidado de buscarnos allí. Era como si, en ese instante, el tiempo se hubiera detenido solo para nosotros dos.
Apoyé la cabeza en su hombro, sintiendo la tensión que aún vibraba en su cuerpo. Pero estaba más suave. Como si poco a poco... él me estuviera permitiendo tocarlo también por dentro.
Me quedé en silencio por un momento, escuchando nuestros corazones, su respiración y el sonido de la ciudad di