231. No estaba en mis planes
Diana
"La Alfa Suprema se acerca a la frontera, señora".
El soldado se detuvo frente a mí, inclinando la cabeza con respeto. Mi sonrisa se abrió lentamente, como una hoja desenvainándose.
"Perfecto", murmuré. "¿Todo está en su lugar?"
"Sí, señora. Las trampas están colocadas. Los exploradores, dispersos. Nadie entra o sale sin ser detectado".
"¿Estás seguro de eso?", mi voz cortó el aire como una cuchilla. "Porque la última vez que me dijeron eso, ¡perdimos una base entera! Quiero nombres, quie