Alaya Montenegro
Samantha había hecho la llamada y había pedido todo lo que necesitábamos de el, le había dicho que le pagaría en efectivo cuando nos diera toda la información.
Me sentía muy nerviosa con lo que estaba haciendo pero a la vez sentía una emoción extraña y una adrenalina que me da miedo.
— Siento que me van a descubrir, siento que cuando llegue a casa van a decirme que porque estoy haciendo esto— Le dije una vez que ella llegó hasta donde estaba yo. Mi amiga comenzó a reír — No te