Alaya Montenegro
No podía dejar de mirar ropa para bebé.
Me sentía tan emocionada no podía esperar que mi barriguita comenzara a crecer y poder sentir a mi bebé.
Me sentía muy ansiosa y emocionada.
Seguí caminando mirando aquellos pequeños trajecitos preguntándome si mi bebé sería niño o niña.
— Buen día señora ¿necesita ayuda con sus compras?— preguntó una dependienta quién se acercaba a mí con una sonrisa en el rostro.
Me pregunté que estaba haciendo aquí si todavía mi bebé no tenía el t