—Hijo, ¿por qué te levantaste tan temprano?
Mamá me pilló preparándome un café y fritándome unos deditos que había en el congelador para desayunar. Ayer no le conté y era mejor ponerla en contexto.
—Mami, es que vamos a… —suspiré—. Virginia llega hoy. —casi se le salen los ojos, se sentó en el comedor sin apartar la mirada—. Perdón por no haberte dicho antes, pero yo lo sigo asimilando. El proyecto que ganamos debo fusionarlo con el de ella, por cosas del destino los dos competimos por el mismo