Se darán cuenta por las dos canciones que iba a cantar, el que aún seguía enamorada de Alejo. David sonrió cuando dije el nombre de la canción. Él entonó las notas del acordeón y la piel se erizó por completo, desde mi huida no escuchaba el vallenato, el fin de año, era mejor no echarle más sal a la herida del pecho. Le quité la botella de agua de las manos de Blanca.
—Lo que hace una por los amigos. Aquí voy. —Respiré y apenas David me dio la entrada—. Terminó el padre la misa, ya casados está