Esa madrugada fue el inicio de un nuevo cambio y aunque Helena no sabía el motivo de ese viaje, algo en su interior le decía que era algo muy importante y confiaba en que él llegaría a tiempo a la boda de Eduardo y Jenny.
En el desayuno, Helena les informo a sus hijos sobre lo que habia ocurrido.
- ¿Se fue? – pregunto asombrado Alejandro.
- Si – contesto la pelinegra dejando escapar un suspiro.
- ¿A dónde fue papi? – pregunto Sara, quien igual estaba preocupada por esa noticia.
- No sé muy bien