Antonio al ver que su esposa estaba sola, fue a abrazarla y pedir mimos.
- Amor… sniff… tu padre me llamo viejo – dijo triste, ya que a su criterio solo tenía canas precipitadas.
- Antonio, no eres un viejo – opino Helena, dándole mimos y buscando reconfortarlo.
Por su parte Alejandro estaba peleando con Ray por los dulces que Anabel estaba sirviendo en esos momentos, Aurora y Erik estaban algo románticos, Fernando estaba sentado disfrutando de su vino favorito, Gael estaba escogiendo algunos d