Por su lado Helena y Antonio regresaron su habitación, donde ella avanzo a sus baúles para cambiarse de ropa y guardas esas ropas especiales.
- No sabía que tenías esas ropas – opino el castaño al ver como ella guardaba con cuidado sus ropas.
- Mi padre mando a hacerlas para mí, como regalo antes de que viniera a vivir aquí – menciono cerrando el baúl y guardándolo en el armario.
- Ya veo, y amor ¿qué te gusta usar más?
- Cualquiera está bien para mí, ya que me acostumbraron a usar de ambas – o