Me despierto con el sonido de la cortadora de césped justo afuera de mi ventana. Abro los ojos y miro hacia el sonido. Me doy cuenta con un sobresalto de que mi vecino, Micah, me está mirando. Entonces me doy cuenta de que estoy desnuda y que mi mano todavía está parcialmente dentro de mi vagina. Parece fascinado.
Aparto la mano de mi coño y salto de la cama para cruzar la habitación y cerrar las cortinas. No parece avergonzado de que lo hayan atrapado mirándome con lujuria. Se queda mirando mi