Capítulo 32: Eres mía y yo tuyo.
La ciudad parece moverse más lento de lo normal, los días se hacen eternos sin mi esposo. Despertar sin él por las mañanas se siente frío, lo extraño; extraño los pequeños momentos compartidos todas las mañanas desde que estamos viviendo juntos, sonrisas furtivas y cafés juntos en los rincones del departamento antes de salir cada uno a su trabajo.
Solo espero que los días pasen rápido para que vuelva de su viaje.
Por otro lado, en la oficina, Ivi y Ezrah siguen con su tensión evidente, re