Capítulo 20: Sigues siendo mi corazón.
Los días sin él se arrastran con lentitud, como si el tiempo quisiera burlarse de mí. Cada mañana despierto con un vacío en el pecho, un espacio que solo sus miradas, sonrisas, palabras y su presencia pueden llenar. Cierro los ojos y dejo que el silencio me envuelva, escuchando su voz en mi memoria mientras espero nuestras videollamadas nocturnas. A veces hablamos sin parar, solo nos miramos; y es extraño, pero esas miradas bastan. El amor puede sostenerse también con un silencio compartido, co