Capítulo 2 "El dolor de un compañero" IV Parte
El aire frío de la noche golpeó mi rostro apenas cruzamos la puerta trasera de la casa. La temperatura había descendido considerablemente en las últimas horas y una ligera capa de humedad cubría la vegetación que rodeaba la propiedad, haciendo que cada paso sobre el terreno húmedo produjera un sonido apenas perceptible. Para cualquier persona, aquel lugar habría transmitido tranquilidad. La clase de paisaje donde uno podía sentarse en silencio, observar las estrellas y olvidarse por un momento d