El viaje habia durado cinco horas, no cabía duda de que ambos habian sabido aprovechar ese tiempo de la mejor forma posible
Ahora se encontraban en una lujosa limusina negra pasando por las calles de Londres, Virginia no podía ocultar su asombro a medida que observaba todo, sus ojos abiertos de par en par apenas parpadeaban pues no quería perderse de nada, todo era demasiado diferente a Nueva York, de cierta forma también le recordaba un poco a su hogar en el sentido de que incluso aunque esta