Virginia despertó con el leve sonido de las turbinas todavía resonando en sus oídos.
Durante unos segundos permaneció inmóvil, con los ojos cerrados y la mente todavía atrapada entre el sueño y la realidad. No sabía cuánto tiempo había pasado desde la última vez que había estado consciente. El cuerpo se sentía pesado, relajado y ligeramente entumecido por haber permanecido demasiado tiempo en la misma posición.
Después recordó dónde estaba.
El avión.
Londres.
Maverick.
Una perezosa sonrisa se e