Virginia tomó su mano entre las suyas dándole un ligero apretón
—No te preocupes, tomate el tiempo que quieras —Le dijo y de inmediato tuvo el repentino deseo de tragarse sus palabras
Él le ofreció una pequeña sonrisa y Virginia tuvo que desviar la mirada cuando aquella mirada intensa se centro en ella ¿Cómo lo hacia? ¿Cómo conseguía tal efecto? No estaba segura de que fuera apropósito de su parte aun así tal simple gesto tenia la capacidad de reiniciar no solo su mente sino también su corazón,