25 - Padre enfermo.
El coche se detuvo con un chirrido agudo, rompiendo el silencio de la noche, las grandes puertas de hierro forjado se abrieron lentamente, y Margaret pudo ver la imponente silueta de la Mansión Torres al final del camino. Margaret bajó del vehículo, ajustando su gorro y tomando una respiración profunda. Miró a su alrededor, recordando las pocas veces que sonrió en ese lugar al que llamaba hogar. La Mansión Torres, hogar de su infancia, parecía un mundo distante ahora, después de haber pasado ta