Capítulo 35
—Debes dejar de moverte tanto, Dante. Las heridas aún no están del todo curadas —dice una voz femenina, melodiosa, suave como la seda pero cargada de una arrogancia natural que eriza los vellos de mi nuca.
—Estoy harto de estar encerrado en este lugar, Selene. Tengo una manada entera que dirigir, los negocios de Valerius Group que atender y a esos bastardos que me emboscaron que encontrar —responde una voz masculina.
Es la voz de Dante. Mi Thor.
Pero suena completamente diferent