Capítulo 20
Yo no sé nada sobre misterios ni explicaciones de fantasía; para mí, la intuición es puramente humana y se reduce a un pánico terrible que me oprime el pecho. Caigo en la cuenta de que si Francesca insiste en buscar a su hermano en estas montañas, terminará merodeando cerca de mi propiedad. Tarde o temprano descubrirá que tengo a un hombre escondido aquí. Temo su reacción, sus preguntas lógicas y, sobre todo, temo que mi propia vida secreta quede expuesta. Este refugio que con tant