Capítulo 10
«Es solo síndrome de Estocolmo», me digo. «Es solo porque es guapo y no he tenido una cita en años». Pero la lógica se desmorona cuando recuerdo que él no es solo un hombre guapo; es algo más, algo que va más allá de toda lógica y razón humana. Si le dijera a alguien lo que él es, de seguro me mandarían derechito a un manicomio. Tampoco es que quiera decírselo a nadie; es como si este pequeño gran secreto fuera solo nuestro y lo que nos une. Lo que él es solo lo he visto en novelas