Para los Alfas, pero sobre todo para el therion Thonatiu, el saber que la bacherte de su hijo era un chico, le había sorprendido demasiado y como no, si hasta el mismo Iker no podía asimilarlo
— Thonatiu, comenzó a despertarse, Andreas, había tenido que salir a ver a un socio con urgencia, el Alfa Adriano, se había quedado con él a acompañarlo
— ¡Despertaste, therión! ¿quieres tomar algo, un café, agua o un té? — el Alfa estaba siendo amable
— Whisky, llena el vaso, creo que lo necesito— pidió